martes, 16 de octubre de 2007

La frontera infinita













En ocasiones, conseguimos que la fortuna nos roce con su velo sutil y encontramos un auténtico tesoro en forma de persona que se cruza en nuestro camino. Una persona que, poco a poco, va formando parte indisoluble de ti, con quien "lo mío" va dando paso a "lo nuestro". Un alma gemela con quien logras construir una nueva dimensión, donde todas las cosas cobran sentido entre ambos y donde las ilusiones e inquietudes se enriquecen al ser compartidas.
Un mundo en ciernes que adquiere su realidad al concebir esa nueva dimensión, más allá del espacio y el tiempo. Un lugar donde los pequeños detalles, casi infinitesimales, son los que trascienden con alma de infinito, para convertir ese mundo en todo un universo.
Algunas formas en las que la naturaleza se organiza, puede darnos un ejemplo sobre cómo apreciar nuevas dimensiones, cómo mediante detalles infinitesimales se construye algo inabarcable. Se conocen con el nombre de fractales.
De origen irregular y extraño, pero de peculiar belleza, son figuras que parecen escapar a nuestro sentido común. No pensamos muy a menudo en la manera en que se forma un copo de nieve, pues incluso bajo el microscopio su efímera existencia no logra revelarnos sus secretos más asombrosos. Construyamos uno de ellos conocido como copo de Koch, por el matemático que lo descubrió. Partiendo de un triángulo, se van añadiendo triángulos más pequeños en el centro de cada lado, repitiéndose este proceso indefinidamente. Finalmente, se consigue el ansiado copo de nieve que encierra una superficie limitada, pero con un perímetro tan intrincado que adquiere longitud infinita.
La hoja de un helecho también está gobernada por esta peculiar construcción, volviéndose autosemejante, pues cada subdivisión de la hoja se convierte en una reproducción exacta, a menor escala, de la hoja original.
Continuaremos desgranando este universo de nuevas dimensiones, de descubrimientos y autosemejanzas donde, como en el mundo de las emociones, el todo es más que la suma de dos partes, que se encuentran y se unen.
Enlace: Smart Planet

4 comentarios:

  1. tambien me gustal los helechos, sus contornos y sus formas, en mi pais hay uno llamado cilantrillo es hermoso.

    un abrazo

    ResponderEliminar
  2. En Colombia si que hay verdes y naturaleza para uno extasiarse en ella. Precisamente hablaba del problema ambiental que tanto afecta nuestro mundo.
    Un abrazo cálido y encantada con el tema.

    ResponderEliminar
  3. Jose...me encanta tu forma de escribir, voy leyendo y cada frase despierta mi ínteres. Dónde estás que no he sabido de ti?.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Hola ....Josè

    Leì todo lo escrito por tì....Me gusto mucho.
    Como dicemos en colombia , tienes madera para la escritura.

    Besos y abrazos

    ResponderEliminar