viernes, 3 de marzo de 2017

Parodia divulgativa

Dada la proximidad de la celebración de Naukas Coruña 2017 con las fechas carnavaleras, no he podido resistirme a imaginar una parodia. ¿Cómo serían unas jornadas de divulgación literaria, organizadas por conocidos escritores preocupados por lo poco que se lee en este país?

Como homenaje a la guasa que despliegan en los carnavales de Cádiz, mi tierra natal, y con todo cariño a los que hacéis posible, edición tras edición, un encuentro como Naukas.

“¡Puaj!” ha sido la respuesta clara y concisa del escritor Arturo Pérez Revertío sobre la alfabetización literaria en nuestro país. No obstante, ha mostrado su satisfacción por la celebración de las jornadas de divulgación literaria “Laukas”.

El atractivo programa de Laukas no dejó indiferente a nadie, cuya charla inaugural “La literatura ¡qué gran aventura!” corrió a cargo de Ildefonso Calzones. A continuación, la escritora Almudena Enormes nos habló de su proyecto para acercar al ciudadano la novela histórica en “Los Indiana Jones por los callejones”. Por su parte, la charla de Carlos Ruiz Sifón titulada “Esos misteriosos objetos con páginas” nos sorprendió descubriéndonos las delicias y beneficios de la lectura.
En su clásica denuncia contra los fraudes literarios, Elvira Bonito nos deleitó con “Pseudoliteratura y otras torturas para el lector incauto”. Para terminar, la divulgadora Martirio Calmanovitch clausuró las jornadas con su esperado espectáculo “Yo he venido a hablar de mi libro en traje de faralaes”.

La nota discordante la protagonizó el célebre escritor Fernando Sánchez Tragó, que criticó duramente “estas reuniones de francachela que le hacen un flaco favor a la literatura”. Desde Laukas nos confirman que Sánchez Tragó ha desarrollado una terapia pseudoliteraria que pretende curar el desinterés por la literatura a base de sesiones de sexo tántrico alternadas con pasajes del Quijote. No hay evidencias de la eficacia de esta pseudoterapia pues, según testimonios de quienes la han probado, solo han conseguido tener pesadillas con Sancho vestido de gobernador y practicando el Kamasutra.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Los Feynman

Arline, tendida en la cama del hospital, contempla los rayos de luz que se cuelan por las ranuras de la persiana. Richard la mira desde la puerta, apoyado en el marco.

— Rich, ¿no te parece hipnótico este baile incesante?

— El movimiento browniano,
     motas de polvo flotando en el aire
     observadas por Lucrecio.

— Por cierto, ¿sobre quién vas a hablar en tu conferencia de mañana?

— El círculo se deforma.
     Es Kepler anunciando su herejía
     de imperfección en los cielos.

— ¿Aún sigues obsesionado con esos poemas japoneses?

— Los versos, como la física,
     captan lo bello en múltiples escalas,
     como tus ojos de haiku.

Richard Feynman y Arline Greenbaum

domingo, 19 de febrero de 2017

Determinismo indigesto

Durante aquel verano de 1666, el estudiante regresó a Woolsthorpe para ayudar en la granja familiar. Deseoso de leer los volúmenes prestados de la biblioteca, ya había ubicado la sombra perfecta bajo un gran manzano. Sin embargo, la llegada de una inesperada tormenta desbarató sus planes de lectura al aire libre.

Su tía, para levantar los ánimos del muchacho, le preparó una tarta con los frutos que la tormenta había tirado al suelo. El joven Newton, tras habérsela zampado de una sentada, se percató de que el contenido de su estómago se empeñaba en ir en sentido contrario al de la gravedad. Y es que la manzana no iba a permitir que su inspiración se perdiera por una casualidad.